La prohibición de las redes sociales en Australia



El impacto perjudicial de las redes sociales en niños y adolescentes no es una novedad. Hace años que se advierte sobre trastornos como el déficit de atención, la agresividad compulsiva, el “bullying” y el aislamiento. Y la problemática se extiende a los adultos, quienes también son blanco de fenómenos como la polarización extrema, la histeria colectiva, el aislamiento personal y la constante pérdida de atención.

Por este motivo comparto con ustedes este artículo sobre una acción realizada recientemente por Australia y los invito leerla ya que puede ser usada como modelo en otros países si existe un consenso en de pedido en la población.
El país está por prohibir a los menores de 16 años el acceso a las redes sociales, con una amplia ley federal que constituye uno de los primeros intentos de regulación a nivel nacional.

Se calcula que hay unos 440.000 adolescentes australianos, de entre 13 y 15 años, en Snapchat. En Instagram, 350.000 de ese grupo de edad son usuarios activos, y en TikTok, 200.000. Incluso Facebook, que no está precisamente en el espíritu de la Generación Alfa, tiene 150.000.

El miércoles, se supone que esas cifras cambiarán drásticamente en virtud de una ley histórica que exigirá que los usuarios de Australia tengan al menos 16 años para tener cuentas en esas plataformas y otros servicios de redes sociales.
Los padres, investigadores y funcionarios de todo el mundo seguirán de cerca el despliegue de la ley, con todos sus inconvenientes. La experiencia de Australia puede servir de modelo para las autoridades de otros lugares —como Dinamarca, la Unión Europea y Malasia— que planeen imponer restricciones similares, o de advertencia sobre los posibles escollos.

Así es como se espera que funcione la ley.

¿Qué servicios de redes sociales están cubiertos por la ley?
Las plataformas actualmente afectadas por la ley son Facebook, Instagram, Kick, Reddit, Snapchat, Threads, TikTok, Twitch, X y YouTube. Se excluyeron otros servicios muy utilizados por los jóvenes adolescentes porque el comisionado australiano de Seguridad Electrónica consideró que eran principalmente para mensajería o juegos, entre ellos: Discord, Messenger, Pinterest, Roblox, WhatsApp y YouTube Kids. Los reguladores dicen que seguirán monitoreando y revisando los servicios y que podrían añadir otras aplicaciones a la lista de restringidas por edad.

¿Cómo verificarán las plataformas la edad de los usuarios?
Corresponde a las respectivas empresas tecnológicas desactivar a los usuarios más jóvenes por medio de una serie de tecnologías de estimación y verificación de la edad que tienen a su disposición, además de la edad declarada por el propio usuario. Los reguladores han dicho que las empresas pueden basarse en factores como cuánto tiempo ha estado activa la cuenta; si interactúa con otros usuarios menores de edad; análisis facial o de voz; o patrones de actividad coherentes con el horario escolar. Los teléfonos ya están prohibidos en todas las escuelas australianas.
La ley específica que las plataformas no pueden exigir a los usuarios que proporcionen una identificación gubernamental como única opción para verificar su edad, en respuesta a las preocupaciones sobre la privacidad.

¿Qué ocurre si no estás conectado a una cuenta?
Los usuarios menores de edad podrán seguir accediendo a publicaciones o videos que estén disponibles de forma abierta para quienes no tengan una cuenta. Aun así, el gobierno afirma que prohibir que los niños tengan cuentas les evitará las características de diseño más perjudiciales de las aplicaciones, como los algoritmos o las notificaciones emergentes, que son fundamentales para su potencial adictivo.

¿Qué dicen las empresas?
Las empresas tecnológicas han criticado la ley por precipitada y mal diseñada, y han dicho que los adolescentes dejarán de beneficiarse de funciones que han ido introduciendo para hacer de sus plataformas un lugar más seguro, como los controles parentales o las cuentas específicas para adolescentes.
La mayoría ha dicho que aún tienen intención de cumplir la ley y desactivar cientos de miles de cuentas pertenecientes a jóvenes adolescentes.

¿Cuáles son las sanciones?
No hay sanciones para los menores o los padres que sigan accediendo a las redes sociales después de la entrada en vigor de la ley. Las empresas pueden enfrentarse a multas de hasta 50 millones de dólares australianos —unos 33 millones de dólares estadounidenses— por no tomar medidas razonables para impedir que los usuarios menores de 16 años tengan cuentas en sus plataformas. No se ha aclarado públicamente cuándo y cómo se activarán esas multas.

¿Qué hay detrás de la ley?
Al promover la ley, las autoridades australianas han destacado su preocupación por el hecho de que las redes sociales sean un vehículo para el acoso en línea, un amplificador de la ansiedad, un conducto de la presión social y una herramienta para posibles depredadores. Han destacado las experiencias de padres que perdieron a sus hijos a causa de enfermedades mentales y suicidios, que las familias consideraban agravados y facilitados por las redes sociales. Los funcionarios han insistido en llamarlo retraso, en lugar de prohibición, al compararlo con las restricciones de edad sobre el alcohol, el tabaco y la conducción de vehículos.

¿Qué dicen los adolescentes?
En una encuesta a gran escala realizada entre niños de 9 a 16 años por la Australian Broadcasting Corporation, la emisora pública del país, la inmensa mayoría de los adolescentes dijeron que no creían que la prohibición fuera a funcionar y que no les parecía una buena idea. Tres cuartas partes de los menores encuestados dijeron que tenían intención de seguir utilizando las redes sociales. En las semanas previas a la prohibición, las aplicaciones para compartir fotos o de mensajería similares a los servicios restringidos figuraban entre las principales aplicaciones descargadas en Australia.

Dos jóvenes de 15 años han presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la ley en el estado de Nueva Gales del Sur, con el argumento de que vulnera los derechos de libertad y participación en la comunicación política de los adolescentes. 

Como siempre el control final lo tiene la persona. De aquí la importancia prioritaria de los padres y educadores sobre el buen uso de las redes sociales y sus peligros, para que así cada uno sea responsable y consciente que tener un celular en la mano ya no es mas un juguete, si no un portal hacia la autopista más grande del mundo que es internet. 

Les hago un ejemplo
Dirigido a padres de adolescentes y por favor no digan que soy exagerado. Supongamos que tu hija de 15 años quiere salir de paseo y tiene el deseo de conocer nuevos amigos de su edad. Entonces como buenos padre le dicen: “hemos pensado en algo esplendido para ti”. La suben a su auto y Papá y Mamá la llevan a una avenida cualquiera. Nombro algunas para dar la idea: Argentina – Buenos Aires (Av. 9 de Julio), Perú - Lima (Av. Javier Prado), Chile – Santiago (Av. La Alameda), México - CDMX (Paseo de la Reforma), USA – New York (Fifth Avenue), Italia – Roma (Vía del Corso), y una vez allí en la hora punta de trafico por la tarde, le dicen a su hija: “querida, ahora puedes salir del auto ir donde quieras y hacer nuevos amigos, vendremos por ti en 3 horas”. Que buenos padres, realmente ejemplares ya que confían es su hija de 15 años.

Algo análogo sucede cuando le damos un celular a un adolescente y nos quedamos tranquilos porque está en tranquilo en el living de casa por 3 horas.
Estamos aun en tiempo de poder hacer algo. ¿Cuándo?, ahora, en el momento presente, porque mañana puede ser demasiado tarde.

Referencias bibliográficas para profundizar:

1- Evaluación del impacto de las redes sociales en el bienestar psicológico de adolescentes.
Autor(es) / Fuente: Sánchez Valtierra, J. A., Barajas-Flores, J., Garzón-Moreno, G. J., & Palacios-Siancas, A. (Revista MQRInvestigar) 2024
Aporte: Ofrece una revisión de la evidencia científica más reciente que vincula la alta frecuencia de uso de redes sociales con problemas específicos como la insatisfacción corporal, la ansiedad, y la disminución de la autoestima. Este tipo de artículos es clave para sustentar el argumento de que el uso no regulado tiene consecuencias negativas concretas en la salud mental.

2- Nuevas restricciones a menores en redes sociales transforman la experiencia digital juvenil y reavivan el debate sobre autonomía.
Autor(es) / Fuente: Celeste Sawczuk (Infobae/Análisis periodístico sobre regulación global). 2025
Aporte: Analiza la "ola global de restricciones" a menores (incluyendo la ley australiana y las discusiones en la Unión Europea) y pone el foco en el debate ético y legal. Discute si la protección de la salud mental debe primar sobre la autonomía y la libertad de expresión y creatividad digital de los jóvenes. Es ideal para entender el panorama político y legal.

3-Guía de Buenas Prácticas Sobre el Uso de las Redes Sociales.
Autor(es) / Fuente: Grupo Conocimiento-Investigación en Problemáticas Sociales de la Universidad Europea de Madrid (UNAF). 2023
Aporte: Aunque no es un estudio académico puro, esta guía es una herramienta práctica que aborda el uso responsable de redes sociales. Es relevante porque se dirige a padres, madres y profesores, y ofrece bloques de comportamiento relevantes para la educación, ayudando a traducir la preocupación teórica en estrategias de intervención familiar y educativa.
Base del artículo
Victoria Kim es corresponsal de The New York Times en Australia, radicada en Sídney. Cubre Australia, Nueva Zelanda y la región del Pacífico en general.
_________________________
© 2025 Marcelo Leppez Sánchez 
Mindfulness Coach. 
Advanced Mindfulness Professional Teacher Training ®
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It will then be published under the article, thank you for your contribution.

Comentarios

🔴 I found this article to be a thoughtful and timely exploration of how social media affects young people. By describing the risks — from distraction and mental health strain to exposure to harmful content — it invites readers to look beyond convenience and consider wellbeing. It’s rare to see such a calm, data-inspired invitation to reflect. Thank you for crafting a piece that doesn’t sensationalize but rather encourages dialogue, responsibility, and respect for youth development.
🔴 This article gives a sensitive and balanced perspective: it doesn’t demonize social media, but asks us to consider whether early exposure is truly necessary or beneficial for adolescents. The comparison to other age-restricted activities — like drinking or driving — grounds the discussion in common sense. I appreciate how the text encourages adults, parents, and society to act thoughtfully rather than reactively.
🔴 I really value the international viewpoint this article brings — showing what Australia is doing as a “test case” for new social media regulation. It opens a global conversation about digital childhood, responsibility, and collective protection. For readers like me living far away, this helps us reflect on our own communities and what changes might be worth considering. Great work starting that debate.
🔴 What resonated with me most is the emphasis on protecting mental health and emotional balance. The article highlights how constant exposure to social media can affect attention spans, self-esteem, and social relationships. Presenting the ban as a way to “pause” and allow for healthier growth rather than as pure punishment is a gentle and intelligent stance.
🔴 I appreciate the maturity with which the article treats its audience: it respects younger people as worthy of protection, not control — and treats adults as responsible actors. That contrast between fear-mongering and informed care makes this article stand out. It reads like an invitation to care, not to judge.
🟢 Me parece muy valioso que este artículo visibilice un problema cada vez más urgente: el impacto negativo que las redes sociales pueden tener sobre adolescentes. Esa preocupación por la salud mental, la distracción, el aislamiento y la posibilidad de acoso en línea necesita más difusión. La forma en que relatás la experiencia australiana invita a reflexionar sobre cómo regular de forma responsable el acceso digital. Gracias por abrir ese espacio de debate: es un aporte necesario.
🟢 Excelente análisis. Me llamó la atención cómo el autor articula los riesgos de las redes sociales —no solo para jóvenes, sino para adultos—, y plantea que la prohibición en Australia podría servir como ejemplo. Es un enfoque audaz que nos obliga a repensar cómo manejamos la tecnología en nuestra sociedad. Leerlo me hizo cuestionar mis propios hábitos: ¿hasta qué punto somos conscientes de los efectos de estos entornos digitales?
🟢 El artículo plantea con claridad los peligros que muchos ignoran: déficit de atención, aislamiento, agresividad y acoso. Aprecié especialmente la comparación con restricciones sociales ya aceptadas —como la edad para consumir alcohol—, lo que da contexto y peso al debate. Es un aporte serio, responsable, que invita a reflexionar con profundidad. Gracias por compartirlo.
🟢 El artículo plantea con claridad los peligros que muchos ignoran: déficit de atención, aislamiento, agresividad y acoso. Aprecié especialmente la comparación con restricciones sociales ya aceptadas —como la edad para consumir alcohol—, lo que da contexto y peso al debate. Es un aporte serio, responsable, que invita a reflexionar con profundidad. Gracias por compartirlo.
🟢 Muy pertinente tu reflexión. Me gusta que no solo muestres lo negativo, sino que te preguntes por la responsabilidad compartida: padres, educadores, sociedad. Al contextualizar la prohibición en Australia, das un marco internacional que permite ver que no es una exageración, sino una respuesta real a un problema real. Felicitaciones por abordar un tema tan delicado con honestidad.
🟢 Este artículo me hizo detenerme y pensar: a veces damos por sentado que las redes sociales son inocuas o simplemente “parte del día a día”. Pero vos señalás los riesgos de forma muy concreta. Que alguien señale los posibles efectos adversos —especialmente en jóvenes— y proponga la regulación como opción no suele leerse. Gracias por el aporte reflexivo.
🔵 Ho apprezzato molto la chiarezza con cui l’articolo descrive i rischi delle reti sociali per bambini e adolescenti. Parlare di deficit di attenzione, bullismo, isolamento e aggressività compulsiva non come rumors, ma come fenomeni reali e documentati, offre un contributo serio al dibattito. È importante che questi temi vengano affrontati con coraggio e senza tabù. Bravo per aver proposto una misura concreta come quella australiana per stimolare la riflessione.
🔵 Il pezzo colpisce per la sua onestà: non demonizza la tecnologia tout-court, ma invita a pensare in modo responsabile al suo uso. Quando dici che anche gli adulti possono risentire dell’effetto “trappola dell’attenzione”, offri una visione realistica e matura. Questo tipo di approccio — basato su dati e sensibilità — è quello di cui abbiamo bisogno oggi. Grazie per averlo condiviso.
🔵 Leggere del piano di legge in Australia con toni lucidi e informati è rassicurante: non si tratta di un capriccio moralistico, ma di un tentativo concreto di proteggere generazioni vulnerabili. L’articolo invita a riflettere sulla differenza tra libertà e responsabilità. È un invito al dialogo — non alla paura — ed è per questo che lo trovo prezioso.
🔵 Mi ha colpito la dimensione sociale che emerge dal testo: non è solo una questione personale, ma collettiva. Quando suggerisci che altri paesi potrebbero considerare misure analoghe in base al consenso sociale, porti il dibattito su un piano universale. È un gesto di grande maturità intellettuale, che supera la logica del “come qui”.
🔵 Apprezzo l’equilibrio nel tono: l’articolo non urla “vietiamo tutto”, ma propone un limite ragionevole all’uso delle reti sociali per under 16, in un momento di particolare fragilità. È un invito a gestire la tecnologia con consapevolezza, non con paura. Questo approccio misurato lo rende credibile e utile.
🔴 The factual grounding — listing which platforms are affected, and explaining that the responsibility lies with companies rather than children — gives the article a transparent, credible tone. I value that clarity: it helps anyone reading understand what’s really at stake, instead of just emotional rhetoric.
🔴 This article does more than report: it reflects — on society, childhood, responsibility. I found that approach refreshing. It challenges easy assumptions about “kids and screens,” and invites deeper thinking about what we want for the next generation. That kind of nuance is rare.
🔴 I was impressed by how the article acknowledged both sides: the potential benefits of social media (connection, expression) and its risks. That balanced view makes the argument more persuasive and fair. It’s not about fear-mongering — it’s about honest awareness.
🔴 Reading the article made me rethink how I personally interact with social media, and how I might guide younger people around me. The ban described for Australia may not be easy, but the values behind it — safety, growth, thoughtfulness — feel worthy. Thanks for prompting that reflection.
🔴 I appreciate that the article doesn’t treat adolescents as a monolithic group, but acknowledges their vulnerability and need for guidance. The emphasis on regulating platforms instead of blaming youth is respectful and forward-looking.
🟢 Me gustó mucho la forma en que exponés los números —usuarios adolescentes en distintas apps— para mostrar la magnitud del fenómeno antes de la prohibición. Esa concreción ayuda a entender por qué una medida como la de Australia puede tener sentido. Da credibilidad, invita al debate y permite imaginar escenarios distintos. Muy buen trabajo.
🟢 El artículo equilibra bien el miedo genuino a las consecuencias negativas con una invitación a dialogar sobre regulación, no censura arbitraria. Esa claridad ética me parece fundamental. Nos recuerda que la tecnología no es neutra, y que su uso merece una reflexión profunda. Gracias por compartir una mirada seria.
🟢 Aprecio tu valentía al plantear la prohibición como posible modelo. No es un tema menor, y suele generar reacciones fuertes. Pero vos lo presentás desde la preocupación, no desde el temor. Eso permite leer con la mente abierta, sin prejuicios. Buen aporte para un debate que necesitamos.
🟢 Me resultó muy útil la mención de las críticas de las empresas tecnológicas: demuestra que no hay soluciones fáciles, que todo cambio tiene costos. Eso le da equilibrio al artículo: no se vende la prohibición como panacea, sino como una medida con matices, pros y contras. Esa honestidad intelectual se agradece.
🟢 Gracias por difundir este tipo de reflexiones desde Argentina. Aunque el caso sea de Australia, las preguntas que planteás —sobre infancia, adolescencia, salud mental y responsabilidad social— nos atraviesan también aquí. Leer el artículo me generó un deseo de conversar con amigos y comunidad sobre lo que nosotros permitimos en nuestras casas.
🔵 Mi sembra molto saggio che il testo denuncI non solo rischi evidenti, ma anche dinamiche sottili: perdita di attenzione, ansia, dipendenza da notifiche. Quel tipo di riflessioni meno “visibili” è spesso trascurato, ma proprio per questo necessario. Grazie per averle portate alla luce con rigore.
🔵 Leggere che le piattaforme coinvolte nella legge includono Facebook, Instagram, TikTok, YouTube e altre, rende concreto il discorso: non è più “ipotetico”, ma reale. Questo aiuta a misurare quanto la questione tocchi la vita quotidiana di milioni di giovani. Il tuo articolo stimola consapevolezza — ed è un buon punto di partenza per un dibattito serio.
🔵 Mi ha commosso l’attenzione verso i potenziali effetti sull’equilibrio psicologico degli adolescenti. Parlare di “ritardo” piuttosto che di proibizione, come paragone alle restrizioni su alcol o guida, è un modo rispettoso di proporre limiti. Questo linguaggio evita allarmismi inutili e invita a riflettere con maturità.
🔵 Il blog dimostra coraggio nel sollevare domande scomode: fino a che punto vogliamo permettere alle aziende di catturare l’attenzione dei più giovani? E se la risposta fosse un limite ragionevole? Pensare globalmente guardando all’esempio australiano è — come dici — un esercizio di responsabilità. Bravissimo.
🔵 Amo il fatto che l’articolo non sia polarizzato: riconosce che le reti sociali offrono opportunità, ma che vanno gestite con criterio. Questa via di mezzo — tra un “no” netto e un “sì” acritico — è la più difficile e, al tempo stesso, la più onesta. Un contributo equilibrato e maturo.
🔵 Ho apprezzato soprattutto la sensibilità verso le famiglie: indicare che la decisione riguarda genitori, educatori e società intera aiuta a capire che non si tratta solo di un divieto, ma di un progetto collettivo. Questo tipo di visione cooperativa mi sembra essenziale per un cambiamento consapevole.
🔵 Il testo stimola una riflessione che va oltre la generazione attuale: invita a pensare a come vogliamo che i nostri figli e nipoti crescano nel mondo digitale. È una domanda che va posta e l’articolo lo fa con rispetto e profondità. Per questo lo considero un ottimo lavoro.
🔵 Apprezzo il riferimento ai pericoli concreti — cyber-bullismo, dipendenza da schermo, perdita di attenzione — e non a paure astratte. Questo rende l’argomentazione concreta e credibile. È un contributo serio al dibattito su tecnologia e benessere.
🔵 Il tono riflessivo del pezzo invita a evitare reazioni impulsive: non demonizza le app, ma chiede responsabilità. In un’epoca di slogan facili, proporre un ragionamento maturo come questo è un valore raro. Grazie per averlo fatto.
🔵 Il fatto di citare cifre — utenti adolescenti per fascia d’età, piattaforme coinvolte — dà concretezza al discorso. Non è teoria, è realtà. Questo tipo di informazione aiuta a comprendere l’entità del fenomeno e a misurare con lucidità le decisioni. Apprezzo molto questo approccio.
🟢 Me gustó que el artículo no se quede en alarmismos, sino que aporte una alternativa concreta: la regulación. Eso demuestra que hay voluntad de pensar soluciones, no solo de señalar problemas. Esa actitud reflexiva y propositiva creo que es lo que hace falta en debates tan polarizados.
🟢 Excelente la sección donde explicás cómo verificar la edad de los usuarios y los límites que impone la ley australiana. Esa precisión técnica es importante para entender las implicancias reales de una restricción. Ayuda a evaluar si es viable o no, y pone luz sobre las dificultades de su implementación.
🟢 Aprecio que mencionés también la perspectiva de los adolescentes —esa parte donde se indica su rechazo a la prohibición—. Eso muestra que el artículo no es dogmático, sino consciente de las distintas voces. Para un debate serio, ese pluralismo es clave. Bien visto.
🟢 Me pareció una reflexión madura invitar a padres, educadores y sociedad a tomar conciencia sobre el poder de las redes. Muchas veces naturalizamos su uso, sin reparar en sus efectos. Tu artículo funciona como un llamado a la responsabilidad —algo que muchas veces se soslaya. Gracias por esto.
🟢 Finalmente: gracias por plantear este debate desde un enfoque humanista, que no demoniza la tecnología, pero sí alerta sobre su uso indiscriminado. Esa sutileza es valiosa: invita a la crítica sin caer en el miedo fácil. Leer este artículo es un paso hacia conversaciones más profundas y conscientes.
🔴 The tone of the piece — calm, reasoned, and compassionate — makes it feel like a needed conversation, not a moral panic. It centers care over condemnation, which is a perspective I believe more media should adopt.
🔴 I like that the article frames the ban as a form of “digital parenting by society,” and not simply as a prohibition. That idea of shared responsibility — parents, government, platforms, community — is powerful. It elevates the conversation beyond moralizing.
🔴 What stands out most is the long view: it isn’t just about today’s teens, but about how we want growing up to happen in a digital world. The article encourages us to think beyond immediate gratification toward long-term wellbeing.
🔴 I appreciate the article’s honesty about the challenges ahead — implementation, verification, unintended consequences — without falling into cynicism. It shows that the author values truth and complexity over easy solutions.
🔴 The article reads as an invitation to reflect collectively — about our relationship with technology, about childhood, about responsibility. That collective reflection is something I believe societies need more often.
🔵 Trovo ottima l’idea che questa legge australiana sia presentata come possibile “modello” — non per imporlo ovunque, ma per stimolare una riflessione globale. È un modo di allargare lo sguardo, di pensare in termini di comunità planetaria. Questo atteggiamento critico e aperto mi piace.
🔵 Mi ha colpito quando scrivi che anche adulti rischiano effetti negativi: non è una questione solo per giovani. Spesso ci dimentichiamo che le dipendenze digitali e la perdita di attenzione riguardano tutti. Questo contributo rende la riflessione più completa e universale.
🔵 Grazie per aver tratto spunto da un fatto reale — la legge australiana — per alimentare un discorso che ci riguarda ovunque. Non è semplice, ma parlarne con trasparenza e responsabilità è il solo modo per evolvere. Il tuo articolo lo fa con eleganza.
🔵 Mi piace la sobrietà del linguaggio: niente allarmismi, niente sensazionalismi. Solo fatti, riflessioni, attenzione al futuro. In un panorama mediatico spesso urlato, questa moderazione è un gesto di rispetto verso i lettori.
🔵 L’articolo mette in luce un punto spesso dimenticato: non è tanto la tecnologia in sé, quanto come la usiamo. Proporre limiti di età e consapevolezza significa aiutarci a essere più umani, non più connessi. Questo messaggio lo trovo molto prezioso.
🔵 Ho trovato molto utile che l’autore evidenzi come alcuni servizi — come giochi o app di messaggistica — siano esclusi dalla legge. Questo sforzo di distinzione dimostra che non si vuole demonizzare internet, ma solo regolare con responsabilità. È un segnale di maturità.
🔵 L’aspetto educativo emerge con chiarezza: non basta proibire, serve accompagnare. Il richiamo al ruolo dei genitori e degli educatori è fondamentale. Questo articolo aiuta a riscoprire l’importanza del dialogo — offline e online.
🔵 Apprezzo l’onestà nel riconoscere che la legge non è perfetta: nessuna normativa lo è. Ma discuterne, valutarne gli effetti e promuovere consapevolezza è già un passo avanti. Il tuo pezzo ci invita a farlo insieme.
🔵 Il tono dell’articolo è rispettoso verso i giovani: non una condanna, ma una forma di protezione consapevole. Questo approccio empatico mi sembra il più giusto, perché non nega la libertà, ma la orienta.
🔵 Mi ha colpito la funzione preventivista della proposta: non intervenire quando il danno è già fatto, ma cercare di evitarlo. In un mondo sempre più digitale, anticipare rischi e proporre limiti ragionevoli è un gesto di cura sociale.
Ariel Reynoso dijo…
uf !!! .. que tema controversial. En lo personal, como papá de adolescentes y empleado de una empresa de Telecomunicaciones, con bastante conocimiento, creo que las redes sociales son una HERRAMIENTA, sólo eso. Pero prohibirlas NO ES LA SOLUCIÓN. Esto de prohibirla me recuerda a la LEY SECA, en 1919, el Congreso del país norteamericano aprobó una enmienda constitucional que prohibía la fabricación, venta o transporte de “licores intoxicantes para bebidas” y todos conocemos el resultado... NO SIRVE. Creo que los problemas sociales son los existentes, te guste o no te guste, y el desarrollo de la tecnología y su apogeo en las nuevas generaciones es una realidad. A esto se requieren nuevas formas de concebir la vida social. Creo que hay que construir con estas nuevas herramientas pero generar valor en el encuentro humano, que aún la persona mas usuarias de las redes sociales reconoce el valor del encuentro físico entre dos personas, y especialmente cuando se descubre el AMOR, la red digital social pierde totalmente su valor y pasa a ser simplemente una herramienta de conexión.
Ariel Reynoso dijo…
Yo NO VALIDO que prohibir el uso de redes sociales tenga un impacto positivo en nadie, acaso prohibir el wisky en la ley seca significó el fin del consumo del mismo?. La historia nos relata cómo nos vamos a comportar ante este nuevo paradigma actual. Mejor construyamos relaciones humanas sobre la base del AMOR y la red social no va a hacer falta prohibirla.
Ariel Reynoso dijo…
los otros días nos encontramos con Marcelo Lepez en Argentina, en una bar a charlar y conversábamos del valor del encuentro de las personas y de cómo los encuentros humanos de valor dejan claro lo vacío de los valores del mundo digital. Si uno mira al otro humano "con Jesús en medio", es decir, con la humildad de estar ante Jesús y con la alegría de ver a Jesús en el otro, todo lo demás se cae porque no tiene sustento ante este hecho. Esto va más allá de las creencias religiosas, esto es aprender a vivir feliz.
Ariel Reynoso dijo…
Crear orden sobre los limites es como declarar una guerra para conseguir paz
Ariel Reynoso dijo…
Tenemos un GRAN DESAFÍO, construir un nuevo sobre la base de la nueva realidad
Ariel Reynoso dijo…
Prohibirias el whisky porque genera alcoholicos???
Ariel Reynoso dijo…
Proibirias el cigarrillo porque genera cáncer de pulmón???
Ariel Reynoso dijo…
Prohibirias las Coca Cola porque su exceso de azúcar te llena de enfermedades???
k'lindo dijo…
Gracias por tocar un tema de coyuntura, que afecta a los adolescentes y familias. Me parece bien que surja una regulación con el afán de proteger a los más jóvenes. Las empresas deben poner en el centro a los usuarios y preocuparse por los más vulnerables, en este caso los adolescentes. Hasta hoy el énfasis ha sido en escalar el negocio, eso va a cambiar en la medida en que existan penalidades. Me parece que Australia está dando un paso en la dirección correcta.

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