El cambio climático y los guardianes del agua
A inicios del mes de agosto ’25 tuve la oportunidad de asistir a un congreso al cual participaron más de 200 personas de todo el Perú, entre ellos muchas personas representativas de las distintas comunidades autóctonas del sur, norte, este y oeste de este gigantesco país que alberga una biodiversidad grandiosa difícil de describir.
Muchos de estos ecosistemas se encuentran amenazados en forma creciente por el cambio climático, que para alguien quien vive en una gran ciudad pasa por ahora desapercibido y queda todo al máximo, en que este año llovió mucho o que en el verano hizo más calor que de costumbre.
Pero para las comunidades que viven a más de 3000 m.s.n.m. o en la selva amazónica, la apreciación es distinta ya que allí se perciben los cambios que se están dando en la naturaleza.
En esos días del congreso social escuche de primera mano de uno de los participantes un término que para mí era nuevo “los sembradores y cosechadores de agua”.
Aquí les presento en este artículo una descripción, pero lo que es más importante que puedan ver el video el cual nos presenta una realidad que seguro para muchos de ustedes es desconocida, como lo era para mí, y me hizo ser más consciente del valor del agua y de lo delicado y amenazados que están sometidos los ecosistemas que la producen. Cada país tiene los suyos, pero lo que es común es que el agua no es un bien inagotable, y si no la custodiamos, las civilizaciones así como las conocemos pueden cambiar repentinamente como lo ha sucedido a lo largo de la historia.
La siembra y cosecha de agua en Huarochirí es un tema de gran relevancia, ya que representa una solución innovadora y sostenible para enfrentar la escasez hídrica en la región andina de Perú. Esta práctica ancestral, que se ha revitalizado y complementado con tecnología moderna, es fundamental para la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático.
¿Qué es la Siembra y Cosecha de Agua?
Se trata de un conjunto de técnicas destinadas a captar, almacenar y gestionar el agua de lluvia durante la temporada húmeda para utilizarla en la temporada seca. A diferencia de la construcción de grandes represas, este enfoque se centra en la "infraestructura natural" y la recarga de los acuíferos.
Los dos componentes principales son:
Siembra de agua: Consiste en infiltrar el agua de las lluvias en el suelo y el subsuelo. Esto permite que el agua se filtre lentamente a través de la tierra, recargando los manantiales, arroyos y bofedales (humedales andinos) en épocas de sequía.
Cosecha de agua: Se refiere a la captación y almacenamiento superficial del agua a través de la construcción de reservorios, micro-reservorios o "qochas" (lagunas artificiales).
Las "Amunas" de Huarochirí: La clave ancestral
El método más emblemático de siembra y cosecha de agua en Huarochirí son las “amunas”. Estas son canales o zanjas que se construyen en las laderas de los cerros para captar el agua de lluvia y conducirla hacia áreas de recarga natural, como zonas con vegetación nativa o rocas porosas. El agua viaja a través del subsuelo durante meses, purificándose y emergiendo aguas abajo en forma de manantiales o puquiales, incluso en la temporada seca.
Las “amunas” son un ejemplo perfecto de cómo el conocimiento ancestral andino se ha mantenido relevante. Han sido utilizadas por siglos por las comunidades campesinas para asegurar el abastecimiento de agua para la agricultura y el consumo humano. Hoy en día, su recuperación y mantenimiento son un esfuerzo conjunto entre las comunidades, el gobierno local y diversas organizaciones.
Proyectos y beneficios en Huarochirí
La provincia de Huarochirí es un epicentro de esta actividad en Perú. Diversos proyectos están en marcha para restaurar y construir infraestructura hídrica natural y moderna. Algunos de los beneficios más significativos incluyen:
Combate a la escasez hídrica: Al almacenar el agua de las lluvias, se garantiza un suministro constante durante la época seca, lo que es vital para la agricultura, la ganadería y el consumo de las poblaciones.
Seguridad alimentaria: Al contar con agua para el riego, las comunidades pueden mantener y ampliar sus fronteras agrícolas, garantizando la producción de alimentos y el sustento de las familias.
Adaptación al cambio climático: La variabilidad climática y los periodos de sequía más largos son una amenaza real. La siembra y cosecha de agua ayuda a las comunidades a ser más resilientes frente a estos desafíos.
Protección de ecosistemas: El agua subterránea recargada sostiene bofedales y otros ecosistemas de alta montaña, que son cruciales para la biodiversidad y para la regulación del ciclo hídrico.
Fortalecimiento comunitario: El trabajo de restauración de las amunas y la construcción de reservorios se realiza a menudo de manera comunal, a través de la minga o faena. Esto fortalece los lazos sociales y la organización de las comunidades andinas.
La siembra y cosecha de agua en Huarochirí no es solo una solución técnica, sino un modelo de gestión integral que combina la sabiduría ancestral con la ciencia moderna para asegurar un futuro más sostenible y próspero para sus habitantes.
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© 2025 Marcelo Leppez Sánchez
Mindfulness Coach.
Advanced Mindfulness Professional Teacher Training ®
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Comentarios
Grazie Marcelo!
Es increíble el trabajo que hace silenciosamente esta gente en pro de la naturaleza. Lo que más me llama la atención de que de esto no hablen los medios de comunicación, siempre centralizadas en las noticias de terror que más venden y colocan en ansiedad a la humanidad.
Siembra y cosecha de agua, es increíble. Me pregunto ¿si aparte de Perú, si esto se realiza en otros pueblos andinos, u otros métodos similares en otras regiones del mundo? Me gustaría saber.
Que poco conocemos sobre el cambio climático. Estamos metidos en nuestros ambientes cómodos con aire acondicionado cuando hace calor y estufa cuando hace frio. Leyendo este articulo me da vergüenza de mí misma, porque no hago nada, solo me quejo del clima, que este año hizo más frio y que el próximo verano será mas duro.
Com as mudanças climáticas, nós, como natureza e nós mesmos dentro dela, nos encontramos à beira de um precipício. Começamos a enxergar o vazio iminente, e isso já acontece há mais de 60 anos. Como humanidade, não fizemos nenhuma mudança, apenas ajustes estéticos para acalmar nossas consciências. No Brasil, segundo as estatísticas, 23 milhões de hectares foram queimados nos últimos cinco anos.
... E Deus nos deu este jardim para cuidarmos... Sem palavras.
I think those of us who live in comfortable cities around the world will be fully aware of this the day we wake up like any other day and find there's no more water. This will be a slow, gradual process, city by city, country by country, and then all hell will break loose, as always, because we've woken up to the reality of climate change. But you know, we can still do something; perhaps we're the last generation that can provide an answer. All of this seems like an apocalyptic pronouncement, and my grandparents were already talking about this in the 1960s, of course, without data or statistics. My parents followed suit, giving university classes on the environment. Instead, I work in a real estate agency. I'll try to do something, perhaps starting to be more careful with the water I use and becoming more environmentally friendly. Thanks, Marcelo, for this article.
Que trabajo precioso para la humanidad, sin agua no hay vida...sino pensamos en el futuro y no tomamos medidas, no pasará nada. Gracias Marcelo
Gracias Marcelo, la situación es delicada, pienso desde mi ignorancia que solo aquellos que sufren en carne propia los efectos "ya" de del cambio climático y aquellos que tienen información y creen en ella se dan cuenta y hacen su parte para convivir con un futuro en donde la naturaleza mostrará cuanto daño estamos causando.
Sí, la "siembra y cosecha de agua" es una técnica ancestral que se practica en varios pueblos andinos, y métodos similares de gestión del agua se aplican en muchas otras partes del mundo.
En otros pueblos andinos
La siembra y cosecha de agua, o técnicas con el mismo principio, se encuentran en varios países de la región andina:
• Bolivia: Se utilizan métodos ancestrales como la protección de bofedales y zanjas de infiltración en el altiplano.
• Ecuador: En el sur del país, en la región de Catacocha, se han revivido sistemas preincas para capturar y conservar el agua de lluvia, construyendo lagunas artificiales y muros para la escorrentía.
• Argentina: En la Quebrada de Humahuaca (provincia de Jujuy), se han registrado hidrotecnologías ancestrales de siembra, cosecha y gestión del agua.
• Chile y Colombia: También se han documentado experiencias y estudios sobre estas técnicas en algunas zonas de estos países.
Estas prácticas, que a menudo son soluciones basadas en la naturaleza, buscan imitar y mejorar los procesos naturales para recargar los acuíferos subterráneos, mantener los manantiales y asegurar la disponibilidad de agua durante las estaciones secas.
Métodos similares en otras regiones del mundo
El principio de capturar, almacenar y gestionar el agua de lluvia o escorrentía no es exclusivo de los Andes. Diferentes culturas han desarrollado sus propios métodos a lo largo de la historia:
• España (Sierra Nevada): Desde la época de Al-Ándalus, se utilizan las "acequias de careo" o "acequias de mamanteo", que son canales que derivan el agua de los ríos y arroyos para infiltrarla en laderas y recargar los acuíferos. Este método es notablemente similar a las "amunas" peruanas.
• Oriente Medio: Una de las agriculturas más antiguas del mundo se basaba en la recolección del agua de "wadi" (cauces secos que se llenan con las lluvias) para el riego de campos.
• África Occidental: En países como Burkina Faso, se utilizan "líneas de piedra" y "diques de tierra" para frenar la escorrentía y aumentar la infiltración del agua en el suelo, lo que permite la agricultura en zonas áridas.
• Asia (India y China): Se han utilizado sistemas milenarios como cisternas subterráneas, estanques comunitarios y "canales de recarga" para captar el agua de lluvia y recargar las aguas subterráneas para su uso posterior.
• Tecnologías modernas: Hoy en día, la "cosecha de agua de lluvia" (rainwater harvesting) es una práctica global, tanto en zonas rurales como urbanas. Incluye desde la recolección de agua de tejados en tanques hasta la construcción de grandes estanques y presas, así como el uso de pavimentos porosos y jardines de lluvia que permiten que el agua se filtre al subsuelo.
En resumen, la siembra y cosecha de agua en Perú forma parte de un conocimiento ancestral y global. El enfoque andino destaca por su profunda conexión con el ecosistema y su valor cultural, pero el principio de gestionar el agua de lluvia para recargar los recursos hídricos subterráneos es una solución adoptada y adaptada por diversas culturas en todo el mundo para enfrentar la escasez de agua.
Espero haberte respondido a tu inquietud. Un gran saludo.