La regla de los tres filtros




En la “era digital”, la información se propaga a una velocidad vertiginosa. A través de las redes sociales y grupos de mensajería, como los de WhatsApp, casi todos tenemos la posibilidad de transmitir nuestras ideas a familiares, amigos y conocidos, haciendo que el mundo se sienta más pequeño. Las oportunidades para comunicarnos se han multiplicado exponencialmente.

Sin embargo, esta facilidad de comunicación ha generado una nueva paradoja: a pesar de estar “hiperconectados”, a menudo nos sentimos aislados. Nos invade la ansiedad por comunicar algo y, al mismo tiempo, la frustración cuando el contenido que compartimos no interesa a nadie. La herramienta que debería conectarnos se convierte en una trampa que nos deja solos con nuestras ideas.

Esta contradicción nos enfrenta a una realidad: estamos rodeados de contactos, pero la “comunicación significativa” es escasa. Por ello, los expertos sugieren una solución simple y efectiva: “volver a la comunicación presencial”. Charlar con alguien, tomar un café juntos, o simplemente visitar a un amigo son actos de cercanía que nos benefician tanto a nosotros como a los demás.

El precio oculto de la negatividad en las redes:
Un aspecto muy interesante de la comunicación digital es la tendencia a compartir contenido negativo, alarmante o que genera disgusto. Este comportamiento responde a nuestro instinto de supervivencia, que nos impulsa a estar alerta ante posibles amenazas. El problema es que esta constante exposición a lo negativo tiene un costo oculto: el aumento del “estrés” en nuestras vidas.

Si observamos el comportamiento en las redes, es evidente que una publicación negativa suele ser mucho más leída y compartida que una positiva. Ante esta realidad, surge una pregunta crucial: ¿qué responsabilidad tenemos al momento de compartir contenido?

La regla de los tres filtros de Sócrates: 

Es hoy una guía para la comunicación responsable.
Para responder a esta pregunta, podemos recurrir a una regla muy simple, atribuida al filósofo griego “Sócrates, 2400 a.C.”, que propone un método para evaluar lo que vamos a decir o escribir. Esta antigua sabiduría, basada en la observación, nos invita a reflexionar antes de compartir.
Se cuenta la anécdota de que un conocido se acercó a Sócrates para contarle un rumor sobre uno de sus amigos. Antes de escuchar, Sócrates le propuso que pasara su historia por tres filtros: el de la verdad, el de la bondad y el de la utilidad.

1. Filtro de la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decir es verdad? Este filtro nos invita a cuestionar la “veracidad” de la información. Si la respuesta es no, podría tratarse de un rumor o una mentira, y es mejor no compartirlo.

2.  Filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a contar? Este filtro evalúa la “intención y el impacto” de nuestras palabras. ¿La información beneficia a alguien o, por el contrario, causa daño? Si no es algo bueno, es mejor guardarla.

3.  Filtro de la utilidad: ¿Me va a ser útil o beneficioso saber lo que vas a contarme? El último filtro se centra en la “relevancia”. ¿Aporta algo positivo a la conversación o a la vida de quien lo lee? Si la respuesta es no, la información carece de valor y es preferible no compartirla.

¿Por qué es importante esta regla hoy?
La regla de los 3 filtros, aunque es una anécdota y no una enseñanza filosófica documentada en las obras de Sócrates, es una poderosa metáfora. Su importancia radica en que nos invita a:

  • Ser responsables en nuestra comunicación: Nos hace pensar dos veces antes de difundir chismes o información que pueda herir a otros.
  • Fomentar el respeto y la empatía:  Nos volvemos más considerados con los sentimientos y la reputación de los demás.
  • Enfocarnos en lo relevante: Nos ayuda a priorizar conversaciones significativas, dejando de lado la información trivial e innecesaria.

Aplicar estos filtros a nuestro contenido antes de publicarlo en redes sociales puede ayudarnos a construir un entorno digital más sano y positivo además de ser un aporte constructivo al bien común, porque hoy como nunca estamos más conectados,  ¿pero estamos igualmente comunicados?

__________________________
© 2025 Marcelo Leppez Sánchez 
Mindfulness Coach. 
Advanced Mindfulness Professional Teacher Training ®
You can write your comment:  plentempe.reader@gmail.com
It will then be published under the article, thank you for your contribution.

 

Comentarios

Pablo Alarcon dijo…
Muy interesante y útil. Gracias
Ariel Reynoso dijo…
Marcelo, comparto totalmente con lo que decís, cada vez tenemos más medios de comunicación, pero cada vez nos sentimos menos comunicados, con lo cual la SOLUCIÓN es volver a la comunicación presencial
Ariel Reynoso dijo…
También comparto las 3 reglas:
- Ser responsables en nuestra comunicación
- Fomentar el respeto y la empatía
- Enfocarnos en lo relevante
Marco dijo…
Grazie Marcelo, questa regola dei tre filtri l'avevo già incontrata altre volte, ma non è mai scontata ed è un buon metodo per valutare il nostro livello di comunicazione, specialmente nel rapporto con il prossimo. Grazie per questo approfondimento, sempre molto utile! Un abbraccio
Denise dijo…
Muy interesante, vivimos en una época de hiper conectividad y cada vez nos alejamos más. Si bien las redes son una herramienta útil, pueden ser de doble filo y lo que debería beneficiarnos nos termina perjudicando. Me encantó el filtro de Sócrates, aplica para la actualidad y es atemporal. Saludos!
🟢 Ariel R. / Buenos Aires / Argentina
Los expertos sugieren una solución simple y efectiva: “volver a la comunicación presencial”. Charlar con alguien, tomar un café juntos, o simplemente visitar a un amigo son actos de cercanía que nos benefician tanto a nosotros como a los demás. Totalmente de acuerdo.
Ser responsables en nuestra comunicación: Nos hace pensar dos veces antes de difundir chismes o información que pueda herir a otros. Fomentar el respeto y la empatía: Nos volvemos más considerados con los sentimientos y la reputación de los demás. Enfocarnos en lo relevante: Nos ayuda a priorizar conversaciones significativas, dejando de lado la información trivial e innecesaria. Comparto como forma de comunicarnos.
🟢 Carmen C. / México
Gracias Marcelo! Que importante y bueno tomar en cuenta estos tres filtros, es una anécdota que nos da la sabiduría para una buena comunicación. Por otro lado, volver al contacto cercano con los demás en la convivencia y más conscientes de su importancia y el bien mutuo.
mario dijo…
Muy bueno!!! Muy interesante!!! Gracias Marcelo!!!
Anónimo dijo…
Que buen artículo , con algo tan sencillo podemos ir cambiando el mundo , gracias Marcelo .
🟠 Gracias Pablo por tu comentario. Un gran saludo.
🟠 Gracias Mario por tu comentario. Un gran saludo.
🟠 Gracias Ariel por tus comentarios. Trabajando en el sector de las comunicaciones sabes expresar bien lo significa este tema. Gracias por tu comentario y aporte. Un gran saludo.
🟠 Gracias Carmen por tu comentario. Me alegro que te haya gustado y sido útil. Un gran saludo.
🟠 Gracias Denise por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado. Un gran saludo.
🟠 Grazie mille Marco del tuo commento. Un grande saluto.
🟠 Gracias Francisco por tu comentario. Un gran saludo.

Entradas más populares de este blog

El cambio climático y los guardianes del agua

Nuestro pensamiento, ¿es la realidad, o solo lo que creemos?

Estar atentos a nuestro alrededor

La fiesta de los muertos, el origen de un sentimiento

¿Podemos hacer varias cosas simultáneamente?

La prohibición de las redes sociales en Australia