La Odisea, un mito que desafía el tiempo
Mi primer trabajo serio fue en la librería más importante de mi ciudad, Mendoza, en Argentina. El nombre de esta librería era y es: «García Santos Libros»; yo tenía unos 21 años. Al inicio, el caminar entre los mesones y estanterías de este lugar era como un viaje a universos desconocidos. Estaba muy bien organizada por temas: ingeniería, arquitectura, sociología, política, novelas, geografía, ciencias e historia; había muchos sectores más, incluso uno dedicado a libros infantiles. Un día, ordenando los ejemplares, mi vista se focalizó sobre un libro histórico de aventuras: La Odisea. Era de tapa dura, con más de 400 páginas, y me llamó la atención el personaje estampado sobre la cubierta: la figura de un feroz guerrero. Me parecía una historia fascinante, pero en aquel momento, casi imposible de abordar. Luego, con el paso del tiempo, lo leí dos veces y en algún momento me pregunté si alguna vez realizarían una película que estuviese a la altura de semejante libro. Pasaron varios dece...